Factor Femenino Infertilidad

La sangre y los hijos

El grupo sanguíneo más común del mundo es el O positivo. Y justamente este tipo de sangre puede estar ligado a una mayor tasa de infertilidad, según un estudio conjunto de la Universidad de Yale y la Escuela de Medicina Albert Einstein. El informe sugiere que las mujeres sometidas a tratamientos de fertilidad con sangre del tipo O corriendo por sus venas tienen menores probabilidades de quedarse embarazadas porque presentaban un menor número de óvulos y de peor calidad. Las razones: la estructura molecular del fluido y la hormona folículo estimulante (FSH).

Una mujer nace, aproximadamente, con un millón de óvulos en sus ovarios. Así como los hombres pueden generar nuevos espermatozoides a lo largo de toda su vida, las mujeres dosifican su reserva ovárica; no crean nuevos óvulos. Durante el ciclo femenino, cuando se generan los ovocitos, entra en juego la hormona FSH que excita a los ovarios para que produzcan folículos donde se van a generar los óvulos. Los ovarios producen varios folículos que albergaran un diverso número de ovocitos de los cuales solo uno llegará a ser un óvulo. Una vez que el óvulo se ha producido, los niveles de FSH disminuyen.

Si la FSH no decae, los ovarios siguen estimulados, producen más folículos y, por lo tanto, más ovocitos de manera que disminuyen la reserva ovárica. Así, una mayor tasa de FSH implica un desgaste más rápido de dicha reserva. La presencia de altos niveles de FSH en sangre es un indicador de infertilidad femenina; el fallo ovárico prematuro, un desajuste genético que sufren entre un 1 y un 4 por ciento de las mujeres, se evidencia por los altos niveles en sangre de la hormona FSH.

Durante el estudio, los científicos tomaron muestras de más de 500 mujeres para analizar los niveles de esa hormona. Los análisis mostraron que las mujeres pertenecientes al grupo sanguíneo 0 presentaban mayor cantidad de FSH en sangre frente a las del grupo A que tenían los más bajos. “El marcador de la FSH nos da una idea de la calidad y cantidad de óvulos que tiene una mujer”, explica Edward Nejat, uno de los doctores participantes en la investigación. El estudio se realizó en mujeres que estaban siendo sometidas a un tratamiento de fertilidad.

Poseer el grupo sanguíneo O no es sinónimo de infertilidad sino que puede implicar una mayor tendencia a ella debido a los altos niveles de FSH. La doctora Lubna Pal, otra de las autoras del estudio, explica que se deben controlar los altos niveles de FSH en una joven mujer fértil porque pueden ser una señal de advertencia para futuros problemas de infertilidad. Si los niveles son altos y, además, el tipo de sangre es O, recomienda realizarse un estudio de fertilidady controlar factores que la afectan como la alimentación, el estrés, el tabaquismo o la obesidad.

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