Y el Yoga ¿puede ayudar a nuestra fertilidad?

No podemos asegurar a ciencia cierta que mejore nuestra fertilidad, pero si podemos asegurar que ayuda, dado que disminuye el estrés y la ansiedad, aspectos que influyen de manera negativa en la fertilidad.

Una clase de Yoga para relajar nuestra mente y ayudar nuestra fertilidad.

yoga y fertilidad

Paso 1: Lo primero que hay que aprender en el yoga es la respiración.

Un  profesor de yoga dice que la longitud de la vida de una persona se evalúa con el número de respiraciones, cuanto menos son éstas, más larga será nuestra vida.

La respiración en Yoga consiste en el inhalar por la nariz inflar el abdomen, y luego la caja torácica, y en  exhalar vaciando primero el pecho y luego el abdomen intentando  llevar el ombligo hacia la columna.

La respiración permite   a la mente  concentrarse en el momento presente y por lo tanto relajarse. Con estas respiraciones largas y prolongadas lograremos ir encontrando poco a poco el equilibrio necesario para realizar las otras posturas.

Paso 2: algunas posturas que mejoraran nuestro equilibrio y disminuirán nuestro estrés.

Janu Sirsasana o Postura de la cabeza en la rodilla, es buena porque tonifica útero y  ovarios, además  ayuda a mantener el equilibrio hormonal.

Postura del Puente con punto de apoyo. Apoya suavemente tu cuerpo sobre el piso, con el vientre hacia arriba, flexiona las rodillas de modo que sus pies estén cerca de los glúteos. Asegúrese de que sus pies estén apoyados firmemente en el piso, eleva tu pelvis.

Postura de Cobbler o de Ángulo Sentado. Ayuda a mejorar la fertilidad, ya que contribuye a expandir la zona pélvica y las coyunturas de las caderas, aumenta la circulación hacia la pelvis, estimula el funcionamiento de los ovarios y equilibrar las hormonas.

Sentada sobre una colchoneta o manta, con sus piernas extendidas enfrente suyo; exhale y flexione sus rodillas, trayendo suavemente sus talones hacia su cuerpo.

Acerque sus talones hacia su cuerpo tanto como pueda, manteniendo los bordes exteriores de los mismos firmemente en contacto con el suelo hasta que se sienta cómoda.

Postura de los Pies Sobre la Pared. Es considerada una pose de relajación y es una excelente manera de finalizar cualquier sesión de yoga:

Para realizar esta sencilla postura, comience por encontrar una pared sólida. Coloca una manta o colchoneta doblada debajo de su cuello si piensa que de esta manera será más fácil realizar la postura, y que además te sentiras más cómoda.

Recuéstese sobre el piso, coloca tus glúteos tan cerca de la pared como sea posible.

Durante una exhalación, extiende lentamente sus piernas hacia la pared para que así tu cuerpo forme un ángulo de 90 grados. Continúa inhalando y exhalando.

Postura del gato. De acuerdo con el Instituto Yoga Kai Palermo Soho, esta asana ayuda a tonificar los órganos reproductivos femeninos.

Colócate en cuatro puntos con rodillas y manos apoyadas en el piso. Arquea la columna hacia abajo y levanta la cabeza.

Baja la cabeza y arquea la columna hacia arriba. De nuevo levanta la cabeza y arquea la columna hacia abajo. Deja los brazos rectos y verticales.

Dra. Marta Moschetta

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