Tenemos que hablar sobre la congelación de óvulos

En diciembre del 2010 nacía el primer “bebe del hielo”: el primer bebe cuyo origen partía de un óvulo congelado. En el 2012 la etiqueta de “experimental” era eliminada de los tratamientos de preservación de la fertilidad femenina con ciertas advertencias acerca de sus resultados.

Hoy en pleno 2016, 4 años después, es un tratamiento incluido en casi toda cartera de servicios de las clínicas de fertilidad debido a su más qué comprobada fiabilidad.

preservación de la fertilidad

“la vitrificación de ovocitos proporciona esperanza”

Leíamos hace poco el caso de una mujer inglesa de 33 años que narraba su experiencia. Llevaba ya trabajando 8 años, con una carrera laboral exitosa y que le gustaba. Mantenía desde hacía dos años una bonita relación, pero en ningún caso se planteaba ser madre. De repente al ver una publicidad en la calle le entraron las primeras dudas acerca de su fertilidad. Acudió a realizarse un estudio diagnóstico con el simple fin de revisar en qué momento se encontraba su fertilidad. Cuál fue su sorpresa cuando el diagnostico indicó que su reserva ovárica era similar a la que por regla habitual pertenecía a una mujer de 41 años. No se lo pensó dos veces y se planteó comenzar el proceso y congelar sus óvulos.

Tras dos tratamientos y sus correspondientes consultas logró obtener un número más que decente de óvulos para congelar, hoy puede estar tranquila sabiendo que sus esperanzas se encuentran reposando tranquilamente en el laboratorio esperándola para cuando se sienta preparada.

Los que sabemos a ciencia cierta sobre este tratamiento es que cuanto más joven es la mujer mejores opciones le proporcionará este tratamiento, pues obtendremos más óvulos de mejor calidad.

La población mundial de mujeres en edad fértil con óvulos preservados estimada para el año 2018 es de unas 76.000, ellas son las que deben comenzar a pensar ya en su futuro, y sin necesidad de correr grandes riesgos preservar hoy su fertilidad.

Por un precio medio de 2500 euros (en Inglaterra este tratamiento ronda los 3900 euros sin incluir mantenimiento, ni consultas durante el proceso) las mujeres de entre 20 y 35 pueden elegir qué hacer con su fertilidad. Sus óvulos permanecerán criopreservados a -196 ºC, envejeciendo tan solo 1 segundo cada 10.000 años, es decir manteniendo su juventud durante toda la vida de la mujer.

El promedio de una mujer española para tener su primer hijo ronda los 32 años mientras en los años 60 era de unos 24 años.

La preservación de la fertilidad ofrece como ya hemos dicho esperanza. La “desigualdad de género de la naturaleza” como lo llama el profesor Nargund es una realidad, independientemente del estado de salud de la mujer según avancen los años, y lo mucho que se cuide, la naturaleza de la fertilidad es totalmente independiente, y lleva su propio curso, precipitándose alarmantemente a partir de los 35 años de edad. Tener la opción de, con una simple punción obtener óvulos y vitrificarlos es una gran noticia, frente a un futuro lleno de hormonas, pinchazos, y mucho más costosa en todos los sentidos si no se realiza y finalmente se debe acudir a un tratamiento más complicado: económicamente, emocional y físicamente.

Si en los años 80 el mundo sufrió una verdadera revolución gracias a la píldora anticonceptiva, si después a base de mucho esfuerzo se ha logrado disminuir los embarazos no deseados en adolescentes, ahora hay que informar a la sociedad para que sean plenamente conscientes de su fertilidad, obteniendo la información necesaria para decidir y tomar decisiones coherentes a su reloj biológico.

La verdad es que debería ser un tratamiento incluido en la cartera de tratamientos de cualquier país que tenga la fertilidad de su sociedad entre sus objetivos. Habría que replantear el  gasto en tratamientos de FIV que en ocasiones no cumplen el objetivo, pues si estos tratamientos fuesen con óvulos jóvenes los resultados positivos se dispararían, y por ende la productividad del gasto económico.

La sociedad debe conocer desde muy temprano sus opciones, pues en la actualidad las mujeres que están acudiendo a los centros para realizar sus tratamientos de preservación lo están haciendo tarde, lo que hace que deban gastar más dinero pues con un solo ciclo no les servirá para congelar un numero óptimo de ovocitos.  El futuro empieza por informar correctamente a las mujeres más jóvenes.

Nuestra joven inglesa del principio a sus 33 años con una reserva de 41 tuvo que repetir el proceso e incluso asumir fármacos, el desembolso final ascendió a más de 12.500 euros para lograr congelar 12 óvulos. En el caso de haber visto antes ese cartel y de haber sido antes informada el desgaste habría sido menor. En España el desembolso hubiese sido menor, concretamente menos de la mitad, pero aun así el haber tenido la información a su debido tiempo le hubiese ahorrado gran parte de ese camino.

No dejes que tu entorno no esté informado. Comparte este artículo para que todas las mujeres jóvenes que están a tu lado puedan coger las riendas de su vida y apostar por su futuro.

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