Factores pertenecientes al propio proceso del tratamiento: La medicación

En el anterior artículo de nuestro psicólogo Alfredo Garcia Garate se abordaron los diversos factores que afectan al paciente durante los tratamientos de fertilidad. Estos eran:

– La Artificialidad del proceso para conseguir el objetivo

– El tratamiento en sí: pruebas, citas, organización de su tiempo

– Expresar emociones, dudas y temores al personal médico y sanitario

– La medicación: Pastillas, pinchazos, hormonas…

medicación

La medicación: Pastillas, pinchazos y hormonas.

Algo esencial para los tratamientos son los medicamentos, ya sean para fortalecer las proteínas, nutrientes y vitaminas de nuestro cuerpo o para hacer que la sangre circule mejor. Dependiendo de las necesidades individuales del paciente puede haber más, lo que puede llegar a crear la sensación de estar enfermo (los pinchazos y técnicas en ocasiones necesarias como las histeroscopias refuerzan esta percepción). Junto a esta medicación el paciente tratará además de llevar une stricto control de sus hábitos alimenticios, ejercicio físico, pautas saludables, etc. Este control exagerado produce al contrario de lo que se pretende un efecto negativo ya que la exigencia del detalle marcará nuestro día a día produciendo un ambiente estresante que se reflejará en tensión física y psicológica lo que también se traduce en peor circulación, absorción de nutrientes y procesos metabólicos afectados junto con el sistema hormonal u endocrino.

La relajación y equilibrio psicológico resultan fundamentales para el equilibrio hormonal e inmunológico, los niveles altos de la hormona del estrés, “Cortisol”, puede afectar a las vías metabólicas de la producción de estrógenos y progesterona que conduce a un retraso en la ovulación en las mujeres y a bajos niveles de testosterona en los hombres. Pero el equilibrio hormonal no solo afecta a las hormonas relacionadas con la sexualidad o reproducción, sino que también tienen efecto en nuestros sentimientos, emociones y comportamiento de manera general ya que son las hormonas las que participan de estos procesos a nivel fisiológico. Por eso los tratamientos hormonales a su vez tienen un efecto en nuestras emociones y comportamiento. La sintomatología añadida a las mujeres por los tratamientos de estrógenos y progestágenos dependerá de la fisiología y metabolismo de cada una, algunos de estos posibles síntomas son: sudores profusos, nauseas, falta de apetito, dolores de vientre, dolores de cabeza, fatiga, mal humor, estados carenciales.

Solo manejando el estrés y las emociones negativas ya sean fruto de los problemas de fertilidad o de efectos colaterales derivados de la participación de los tratamientos de fertilidad podremos mantener un equilibrio físico y psicológico, ya que en esta sintonía de lo mental y lo corporal se lograra más fácilmente un equilibrio metabólico (y hormonal) del  organismo y así mantener los niveles de energía, la claridad de juicio, las defensas del sistema inmunológico y el mantenimiento de una buena circulación, cuyos elementos sabemos que ayudan a aumentar las probabilidades de embarazo.

Conclusiones

Cuanto antes se adapta uno a los factores y particularidades de los tratamientos se integrará en mejores condiciones a los mismos lo que le ayudará a afrontar desde la tranquilidad y la relajación todas las fases del proceso, reduciéndose el impacto de los tratamientos de fertilidad en sus vidas e incrementándose el porcentaje de éxito en los mismos.

En que te podemos ayudar, si tienes alguna duda o comentario no dudes en llámarnos al 91 458 58 04 o rellena el siguiente formulario.

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