El diagnóstico genético preimplantacional

Mujeres en edad fértil con genes que las predisponen a sufrir alguna enfermedad genética están utilizando los tratamientos de fertilidad para seleccionar embriones sin esos genes. Se trata del Diagnóstico Genético Preimplantacional, que se está transformando en una tendencia en países como Australia, EE UU o Canadá. En Europa también se puede realizar. En clínicas como ProcreaTec  se realiza la DGP.

El diagnóstico genético preimplantacional o DGP, permite conocer, a través del estudio de los embriones, si los mismos son portadores de alguna enfermedad de base genética antes de transferirlo al útero materno. De este modo sólo se transferirán a la futura madre embriones sanos.

El proyecto del genoma humano  ha ayudado mucho en el conocimiento de la base molecular exacta no solo del ser humano sino también de  muchas enfermedades hereditarias. Un descubrimiento muy útil en reproducción asistida ya que ha contribuído a desarrollar una técnica que permite diagnosticar genéticamente los embriones antes de implantarlos en el útero.

Por ejemplo, las mujeres que tienen mutaciones de los genes BRCA 1 y BRCA 2, previo estudio del caso, pueden utilizarlo. La presencia de estos genes implica la posibilidad de desarrollar un cáncer de mama  de entre un 60 y un 80%. Además, las portadoras del gen BRCA 1 también ven aumentada la probabilidad de padecer un cácer de ovario hasta una horquilla de entre el 30 y el 60%.

Por otro lado, las parejas en las que uno de los cónyuges porta una mutación tienen un 50% de posibilidades de que su futuro hijo nazca con la misma mutación. De ahí lo interesante del diagnóstico genético preimplantacional: permite evitar el paso de esos problemas a la descendencia. Un ejemplo es el cáncer, una enfermedad muy dura y muy vinculada a la herencia genética. Es normal que si se puede evitar pasarlo a las generaciones futuras, los padres lo hagan.

El proceso del DGP tiene un parte semejante a la estimulación  convencional solo que a los dos días de la fertilización en el laboratorio, se biopsia una de las células del embrión para analizar su dotación cromosómica. La célula que se ha extraído del embrión se examina para ver si el embrión es genéticamente normal. Para ello, se estudia su ADN, que es la forma en la que se almacenan los genes. De este modo se podrá determinar si el embrión que se ha biopsiado es portador de alguna alteración genética. Así, los embriones afectados se descartan y sólo se transferirán a la paciente los embriones sanos.

En la última reunión de la Sociedad Europea de Reproducción Humana, en Estambul, se habló sobre el DGP. El experto en el tema, Willem Verpoest, invitó a una mayor investigación en el área y mostró un estudio, realizado con 70 parejas europeas. Estas habían usado DGP para eliminar  mutaciones genéticas; sus bebés nacieron perfectos. Hay entre 7000 y 8000 los trastornos genéticos causados por mutaciones genéticas por lo que la técnica tiene mucho por desarrollarse.

 

Un comentario en “El diagnóstico genético preimplantacional

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *