Criopreservación, una opción para preservar la fertilidad en la que el tiempo cuenta

Criopreservación, una opción para preservar en la que el tiempo cuenta

Los tratamientos de criopreservación hacen posible conservar óvulos y espermatozoides para un uso posterior. Constituyen una forma eficaz de preservar la fertilidad, pero en la mujer es importante vitrificar los ovocitos antes de los 35 años.

La criopreservación se basa en la congelación de los óvulos y espermatozoides para preservar la fertilidad. Es un método recomendado para utilizar posteriormente en tratamientos de reproducción asistida. Se trata de una opción cada vez más común tanto para mujeres que quieren retrasar su maternidad como para quienes padecen enfermedades oncológicas.

La vitrificación de óvulos se divide en tres fases: estimulación ovárica, punción ovárica y la vitrificación de ovocitos.

En la primera fase de estimulación, la mujer debe administrarse inyecciones subcutáneas de hormonas diariamente. Su objetivo es incrementar el número de folículos que maduran en un ciclo. La segunda fase consiste en la extracción de dichos óvulos. Es un procedimiento simple, bajo sedación y que tiene una duración máxima de 20 minutos. Por último, los óvulos obtenidos son congelados dentro de tanques de nitrógeno líquido, que reciben el nombre de bancos de óvulos. En estos tanques la temperatura es menor de 196ºC. En este estado los óvulos pueden conservarse por tiempo casi ilimitado sin perder ningunas de sus características y propiedades.

Mientras que en la criopreservación del semen, el hombre sólo debe recoger una muestra de semen con una abstinencia sexual previa de entre 1 y 3 días. Esta muestra también puede obtenerse mediante una biopsia testicular. Es un procedimiento muy sencillo y la muestra recogida es analizada por el laboratorio para comprobar su calidad. A continuación, el semen es congelado del mismo modo que en la vitrificación de óvulos.

¿Cuándo es el mejor momento para vitrificar los óvulos?

El tiempo es muy importante en un procedimiento de vitrificación de óvulos. Las mujeres que opten por este tratamiento han de saber que la calidad de los óvulos disminuye con los años. A partir de los 35 años, las probabilidades de quedarse embarazada disminuyen de forma significativa. Por ello, vitrificar óvulos es una gran opción para ser madre pasada esta edad. Sin embargo, del mismo modo, una mujer debe congelar sus óvulos antes de los 35 años para que el procedimiento de preservación de la fertilidad tenga más probabilidades de ser efectivo.

Ventajas de la criopreservación

·         Las tasas de supervivencia a la descongelación son muy buenas, siempre y cuando la vitrificación de óvulos haya sido realizada por parte de la mujer antes de los 35 años y siguiendo en todo momento las indicaciones de los expertos.

·         Durante el proceso de congelación los óvulos permanecen intactos. No sufren ningún deterioro y conservan las mismas funciones y calidad que antes de ser congelados.

·         Ofrece una oportunidad de ser madres a mujeres con indicaciones médicas tóxicas para los óvulos. Este es el caso de pacientes que han de someterse a quimioterapia o radio, así como a cirugías ováricas muy agresivas, endometriosis severas o tratamientos por enfermedades autoinmunes.

·        Los óvulos pueden ser donados. Si la mujer que se ha sometido a una vitrificación de óvulos se queda embarazada de forma espontánea y no desea ya utilizarlos, pueden ser donados a otras mujeres. La única condición para la donación es que la criopreservación fuera realizada antes de los 35 años.

Por último, si tienes alguna duda sobre los procedimientos de preservación de la fertilidad, ya sea en relación a la vitrificación de óvulos o la congelación del semen, te recomendamos que contactes con nuestro equipo de expertos.

 

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