Concebidos el mismo día, nacidos con cinco años de diferencia

Simon Blake y su esposa Jody tuvieron a su primer hijo, Reuben en diciembre de 2006. La pareja, tras infructuosos esfuerzos para quedarse embarazados, comenzó a recibir tratamientos de fertilidad un año antes. Del ciclo al que se sometieron, obtuvieron cinco embriones viables; dos fueron usados por la pareja. Los otros tres estuvieron congelados hasta el año pasado, cuando el matrimonio inglés decidió tener otro hijo. Así, el 16 de noviembre del año pasado nacía Floren: concebido a la vez que su hermano, de la misma partida de óvulos y de esperma. Son mellizos pero cinco años menor.

“Éramos conscientes de que era una posibilidad muy remota. Es difícil de comprender que la vida podría provenir de un material que ha estado congelado durante todo ese tiempo”, manifestó el orgulloso padre. La vitrificación es una técnica de crioconservación embrionaria. Es decir, una manera de cuidar los embriones mientras están fuera del vientre materno a base de frío (concretamente realizando una congelación ultrarápida). Es el mecanismo más utilizado en los laboratorios de las clínicas de fertilidad y reproducción asistida.
“Creo que a la gente le sorprende mucho la situación y les toma un par de minutos entender cómo sucedió”, declaraba la feliz madre. “Los embriones están compuestos en un 80 por ciento de agua. El 20 por ciento restante del volumen corresponde a moléculas”, explica Nagore Uriarte, bióloga de ProcreaTec. Durante el proceso de vitrificación, los embriones deben perder más de la mitad de su volumen que será sustituído por crioprotectores (moléculas que ayudarán a los embriones a soportar las bajas temperaturas). Una vez realizado esto, se sumerge el embrión en nitrógeno líquido, a -196 ºC.

Los dos hermanos comparten material genético pero no son idénticos. Porque aunque fueron concebidos en el mismo momento, provienen de dos óvulos y dos espermatozoides diferentes. “Su parentesco es el mismo que el de dos hermanos o el de dos gemelos bivitelinos. Lo curioso de este caso es que ambos óvulos fueron fecundados el mismo día pero que nacieron con cinco años de diferencia”, añade Uriarte. Aún a su temprana edad, Reuben es consciente de que existe una relación especial entre él y su hermana de siete semanas de nacida, aunque sus padres dicen que le tomará algunos años comprenderla en su totalidad.

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